Muy
buen día tengan todos los presentes Distinguidos invitados, honorables
autoridades de la Secretaría de Educación del estado de Yucatán.
La
educación, desde tiempos inmemorables en la historia de nuestro país, ha
cumplido la noble función de ser la base para la formación de ciudadanos
responsables y activos, que se preocupen por el desarrollo y prosperidad de
nuestro México. Durante muchas décadas las escuelas del estado de Yucatán han
brindado e impulsado de una forma excepcional a miles de jóvenes que día a día
viven bajo el fruto de las ciencias experimentales, sociales, artes y deportes.
Jóvenes,
que han decidido utilizar, en su papel de estudiantes y receptores de
conocimiento, a las escuelas como guías para lograr sus metas y objetivos. Aquellos
templos, se han vuelto cuna del desenvolvimiento para muchos de nosotros y han
sido resultado de numerosos esfuerzos del pasado realizados por las grandes
figuras y guerreros sociales que han dado su vida y tiempo al impulso de las
nuevas mentes que guiarán al estado en las próximas transformaciones.
Hoy,
nos acompaña un ejemplo de estos grandes personajes, don Rubén Rodríguez Moguel,
y de una forma sincera quiero brindarle un enorme agradecimiento por sus
esfuerzos en el campo de la educación y asuntos sociales, por impulsar la
construcción de numerosas escuelas e instituciones que han servido para que
numerosos niños y adolescentes puedan brillar y desarrollarse de forma libre,
segura y digna.
Don
Rubén, quiero decirle que gracias a su legado muchos estamos aquí cumpliendo el
sueño de nuestros padres que día a día trabajan por darnos lo mejor y haciendo
honor a todo el esfuerzo que usted puso en este ámbito tan importante como lo
es la educación.
Es
por ello que el día de hoy, tenemos el honor de hacerle este homenaje en el
mismo lugar que visitó hace un año, lugar que es reconocimiento de su trabajo y
que lleva con orgullo su nombre.
Nosotros
nos sentimos agradecidos por el momento que estamos viviendo y por lo que las
próximas generaciones disfrutarán, porque pasarán años y su persona y nombre
serán recordados, pues seguirá impulsando el talento de miles de jóvenes. En
nuestros logros y vida digna se verá reflejado su nombre e insignia, sinónimos del
trabajo duro y disciplinado.
Por
lo anterior, quiero agradecer en nombre de todos mis compañeros de la escuela
preparatoria estatal no. 10 “Rubén H. Rodríguez Moguel”, al Gobierno del Estado
de Yucatán y a la Secretaría de Educación, así como a las autoridades y
directivos de esta escuela, por todas las acciones que realizan para hacer de
este recinto, una institución digna de llevar su nombre.
Estoy
convencido, que no importa el lugar, la competición, concurso o incluso si
somos ex alumnos, siempre llevaremos con orgullo la camiseta de ésta, nuestra
amada preparatoria y alzaremos con orgullo la voz: ¡viva las prepas estatales,
viva la educación, viva la prepa 10 y viva don Rubén!
Muchas
gracias.
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